La Terapia de Casariego

12.07.2017

Estos últimos fines de semana los he pasado en un lugar en el que veraneo desde antes de nacer (seno materno). Digo veraneo porque paso cortos periodos de tiempo, menos de los que me gustaría, y sobre todo en verano, aunque sus inviernos también guardan esa melancolía indescriptible que tanto atrapa y te reencuentra contigo mismo. Ese lugar es Tapia, de Casariego, Tapia. 

 

 

 

A veces los lugares por sí mismos atesoran una personalidad que te sirve de enchufe con la vida,  precisamente así es Tapia. Te conecta con la naturaleza dentro de ti y hace que te vayas quitando las capas de pesadumbre y defensa social que tanto agotan a uno. Lo cierto es que este lugar en mi vida siempre supuso una cura emocional estupenda y siempre siento que le debo la apertura de mi alma plena, precisamente por haberme enseñado a recordar quién soy. 

 

 

 

 

He de decir que el mar, el viento y el silencio son tres grandes aliados de este rústico espacio. Lo que sin duda engrandece su capacidad de introspección. La naturaleza almacena tal cantidad de energía que, simplemente, por el mero hecho de tomar conciencia de ello, ya puedes llegar a sentirla dentro de ti. No hace falta más que sentarse frente al mar y respirar profundo para sentir la pertenencia al mundo y el importante canal de energía que suponemos. 

 

 

Quizás sea por el lugar, quizás sea por mi actitud abierta en él, pero alguna de las amistades de hace años que aun conservo intactas, pertenece a seres naturales, indígenas y originarios de allí. Y tal como el lugar, así son ellos, montaraces y bravíos a la par que sensibles y naturalmente inteligentes. No hay rodeos, no hay muchas capas, no hay conversaciones insípidas, no se pierde el tiempo comprando caretas baratas, nunca se habla de los demás. Y, ademas,  se escucha el silencio de la buena música de las olas...

 

Estos fines de semana, en TerAPIA de Casariego, han sido un recuerdo para siempre y cómo no...tiene banda sonora:

 

 

 

Si definiese a Tapia....

 

Un color: Azul 

 

 

 

Un olor: Mar 

 

Una comida: Andaricas

 

Un animal: La gaviota

 

Una canción: Muelle de San Blas, algunas de Ben Harper.. entre otras miles.

 

Una persona: Mi madre, un viejo amor lejano y un viejo amigo cercano.

 

 

Un defecto: El apego a la FIESTA con estupefacientes

 

 

Una virtud: La sensación de LIBERTAD

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now